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Economías restauradas, reflejos de Jesús Serie, Cinco y Dos. Primera entrega.


“El dinero tiene una forma muy peligrosa de cubrir nuestros ojos con escamas, una forma muy peligrosa de congelar las

manos, los ojos, los labios y los corazones de la gente”.

 -Don Hélder Cámara

 

Cómo métrica consumista justificamos el tener más y más con base a la comparación con los otros ya sean estos similares o superiores en lo socio económico, maquillando nuestros consumismos con “esto me lo merezco” y desde esa perspectiva cambiamos de carro, compramos ropa, hacemos mejoras en la infraestructura de la casa, escogemos un centro educativo para los hijos, elegimos el salón de belleza etc. 

 

Qué tal si violentamos drásticamente la fórmula de compras consumista y adquisición de bienes y decidimos compararnos con el que rebusca en el basurero su desayuno, o con el que vive en una choza de latas y plásticos, quizá mejor dejar que nuestros caprichosos hijos escojan sus tenis de marca mirando a los niños del precario, barrio pobre jugar al fútbol descalzos.  Puede ayudar a nuestros outfit el ver cómo visten los recolectores nicaragüenses de café, puede ayudarnos a elegir el seguro de vida y hospital privado mirando a la madre  que sucumbe en el lloro por ver a su hijita moribunda porque no tiene seguro social.   

 

Nuestro problema no es tener o comprar nuestros problema radica en lo avaros y materialistas que nos hemos convertido y ante esa seducción de manera injusta y desproporcionada gastamos hasta lo que no tenemos y lo modelamos a nuestros hijos. 

 

Si llevamos esto escenarios a la fe, se nos complican las cosas porque la Biblia desborda caudalosamente el llamado de Dios a quienes son ricos y tienen recursos a darles a los más pobres y de no hacerlo les traerá cadentes consecuencias en el más allá.  

 

Si hoy no tienes que comer, tienes un problema material, pero si mañana tienes en tu mesa pan y tu vecino carece de alimentos, ya tu problema no es material ahora es espiritual.  

 

Ante todo lo anterior me pregunto, ¿Cómo responderemos como cristianos? ¿Nos animaremos a recordar que el Dios que adoramos nos dice que “servir al pobre es hacerle un préstamo al Señor”? (Pr 19.17) ¿Tendremos el valor como cristianos de buscar justicia para los pobres, de desprendernos de nuestros recursos aun cuando eso provoque la desaprobación por parte de nuestros vecinos, amigos inclusive Iglesias ricas y pudientes?

¿Dónde nos pararemos usted y yo según Mateo 24-35-47?  ¿Quien es tu compañero de mesa Lázaro o con el hombre rico?

 

En tiempos de riqueza y pobreza, la mayoría de los cristianos, Iglesias no importa a qué línea teológica pertenezcan, están tentados a sucumbir a la herejía y avaricia de seguir los valores materialistas de la sociedad de consumo antes que a la verdad bíblica de atender al pobre, al desnudó, al sediento, al migrante, a la mujer, al niño, al hermano de la calle. 

 

El creciente estándar de vida es el dios de la gente rica del siglo 21, y el publicista y las redes sociales son hoy es su profeta. 

 

Quizás la parte más diabólica de la publicidad es que intenta convencernos de que las posesiones materiales nos traerán alegría y satisfacción. “Que la felicidad se logra mediante la adquisición material ilimitada

 

 

 

 

andan desnudos por falta de ropa cargan el trigo y pasan hambre exprimen el aceite en el molino pisan la uva en el lagar, y pasan sed en la ciudad gimen los moribundos y piden socorro los heridos y Dios no hace caso de su súplica...” (Job 24, 10-12)

 

 

 

 

 

Nunca he pensado que las verdades  bíblicas implican una contundente inequívoca absoluta igualdad de ingresos y riquezas para todos. 

Pero no puedo evadir voluntariamente y estoy absolutamente seguro de que el evangelio bíblico proponen dinámicas para que toda persona y toda familia tengan igualdad de oportunidades  económicas  por lo menos en lo que respecta  a la accesibilidad a los recursos vitales  (tierra, dinero=capital y educación), de modo  que sus trabajos les genere la posibilidad de gozar de una vida digna al lado de sus familias.   Pero lamentablemente esa equidad de oportunidades no se está generando y la brecha entre beneficiados y los que menos tienen crece dramáticamente.  Todavía vivimos con billones  de prójimos desesperadamente pobres, bueno mientras me lees algunos ya abran muerto de hambre. 

 

Y, para efectos a nuestra fe Cristiana y bíblica Dios sigue apasionado y  no ha cambiado su preocupación especial de  por los pobres.  Toda la biblia tiene Abundancia de contenidos   que afirman que Dios todavía espera y valora todo lo lo que hacemos por los más pobres.  El veredicto final de Mateo 25:35-47 sigue vigente teniendo como pruebas materiales en contra quienes gozan de las  abundancias de las riquezas y se niegan en vestir, alimentar o sufragar las necesidades básicas a los más pobres.

 

Vergonzosamente en mi país las Iglesias ricas abundan y de manera oficial se que  muchas de ellas no se pueden catalogar como Megas, pero todas gozan de un caudal financiero tan extravagante que sí tan solo decidieran dar el mismo 10% que le exigen a sus congregaciones para ayudar a otras Iglesias pobres hoy gozaríamos de más equidad ministerial. Pero lamentablemente esa justicia financiera no se da, no por desconocimiento bíblico, irónicamente se niegan los recursos  por razones de orden institucional, denominacional o jerárquico.  

 

Mira estos datos, puede que hayan sido superados por más pobreza; Es difícil obtener estadísticas precisas, pero el Banco Mundial estima que 1,2 mil millones de personas viven en la extrema pobreza, tratando de sobrevivir con 1,25 dólares por día.  Además de estos 1,2 mil millones que viven en la pobreza casi absoluta, otros 1,2 mil millones son muy pobres y viven con dos dólares o menos por día. Esto significa que casi un tercio de la población mundial (2,4 mil millones) lucha

por sobrevivir con dos dólares o menos por día.    Ref. Poverty and Equity Data” (“Datos de pobreza e igualdad”), Banco Mundial, actualizado el 12 de abril,

2013, consultado el 18 de abril, 2014, http://povertydata.worldbank.org/poverty/home/.

 

Del lado de los pobres, ésa fue la opción de Dios al hacerse humano en la persona de Jesús. Que seamos fieles a su mensaje y sepamos ser solidarios con los pobres y construir con ellos un mundo fraterno en el que Dios reine. Sólo así podremos llevar el nombre de cristianos, ser Iglesia y hablar de Dios..

 

“Ser cristiano es ser testigo de la resurrección de Jesús y significa también superar la pobreza que es muerte y algo inhumano, contrario a la voluntad de Dios. Si la pobreza es contraria a la voluntad de Dios, luchar contra la pobreza es una forma de decirle sí al reino de Dios”. Gutierres 

 

Quizá este primer artículo genere alguna  reflexión y reacción positiva en unos pocos, porque consciente estoy que la gran mayoría continuarán en su estilo de vida, desvinculados de la vivencia de una economía que refleje a Jesús y su preferencia por los pobres.

 

Te obsequio este consejo. El reformador Juan Wesley enseñó su ecuación de economía, ganar todo el dinero que se pueda, ahorrar todo lo que se pueda y dar generosamente todo lo que se pueda.  

Si te interesa conocer cómo gestamos y cómo ayudar  a mi comunidad para generar recursos para, por y con los más vulnerables contáctame.  


Vamos a la coherencia

 

¿Cuáles acciones prácticas deseas incorporar después de leer este artículo?

¿De que manera verificable tu Iglesia puede demostrar que su presupuesto está dominado por la preferencia por los más pobres? 

¿Como enseñamos a nuestros hijos, miembros de Iglesia el manejo Biblico y saludable de la economía?

 


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